En ocasiones soy muy intransigente. Es un hecho. Sobretodo en lo que se refiere a las palabras. Para mí siempre fueron el pilar de mi existencia. De pequeña pasaba horas con un diccionario buscando definiciones, o me perdía entre los conceptos de la gran enciclopedia Larousse. Oh, cuántos momentos maravillosos me ha proporcionado, mientras me deleitaba leyendo las formaciones estelares, las nebulosas de Orión o las biografías de personajes ilustres.
Sí señores: soy una freak. Ya lo he dicho alguna vez, todos tenemos nuestro pequeño freak interior.
Pero esa adoración por las palabras, la gramática y la ortografía me hace, como decía, intransigente. Una vez tiré un cuaderno de autodefinidos porque tenía una falta de ortografía enorme. En otra ocasión lo hice porque usaron mal la definición. A veces, ver las noticias conmigo puede ser exasperante, puesto que cada vez que un periodista comete un error lingüístico, ahí estoy yo para echarle a los perros y que se lo meriende.
Obviamente, cometo errores. Humano se nace. Como el otro día, que puse "escavarán" en vez de "excavarán". Con los ajenos, procuro hacer la vista gorda. Sin embargo, si entro en algún blog o algún foro de discusión y veo a los "hoigan", sí, han visto bien, esos que son incapaces de poner una "h" o una "b" en su sitio y que aprendieron a escribir con Manolito, el personaje más burro de Mafalda, me hierve la sangre.
Lo último ha sido un test del facebook. Vale que los que redactan ese test tienen una capacidad neuronal poco mayor que la de un oligofrénico, siendo amables, y que sus preguntas (que respondo sin pudor, soy aficionada a los test, por chorras que me parezcan) no servirán para nada más que perder el tiempo, pero hoy he visto una cosa que me ha revolucionado. Cierto es que me he levantado algo arisca, sacando las uñas como una gata. Un novio que tuve hace años me decía, en momentos como este, que era "dulce como un limón". Pero esto se merece una denuncia pública.
En la pregunta: ¿como compajinas con los demás? (sí señor, con j, en vez de con g. Eso se lo permitíamos a Juan Ramón Jiménez, que al fin y al cabo era un poeta), le siguen tres ítems y el primero dice: Habeces me dejo llevar por los demás...
He dejado de leer y he cerrado el navegador.
Sí señores: soy una freak. Ya lo he dicho alguna vez, todos tenemos nuestro pequeño freak interior.
Pero esa adoración por las palabras, la gramática y la ortografía me hace, como decía, intransigente. Una vez tiré un cuaderno de autodefinidos porque tenía una falta de ortografía enorme. En otra ocasión lo hice porque usaron mal la definición. A veces, ver las noticias conmigo puede ser exasperante, puesto que cada vez que un periodista comete un error lingüístico, ahí estoy yo para echarle a los perros y que se lo meriende.
Obviamente, cometo errores. Humano se nace. Como el otro día, que puse "escavarán" en vez de "excavarán". Con los ajenos, procuro hacer la vista gorda. Sin embargo, si entro en algún blog o algún foro de discusión y veo a los "hoigan", sí, han visto bien, esos que son incapaces de poner una "h" o una "b" en su sitio y que aprendieron a escribir con Manolito, el personaje más burro de Mafalda, me hierve la sangre.
Lo último ha sido un test del facebook. Vale que los que redactan ese test tienen una capacidad neuronal poco mayor que la de un oligofrénico, siendo amables, y que sus preguntas (que respondo sin pudor, soy aficionada a los test, por chorras que me parezcan) no servirán para nada más que perder el tiempo, pero hoy he visto una cosa que me ha revolucionado. Cierto es que me he levantado algo arisca, sacando las uñas como una gata. Un novio que tuve hace años me decía, en momentos como este, que era "dulce como un limón". Pero esto se merece una denuncia pública.
En la pregunta: ¿como compajinas con los demás? (sí señor, con j, en vez de con g. Eso se lo permitíamos a Juan Ramón Jiménez, que al fin y al cabo era un poeta), le siguen tres ítems y el primero dice: Habeces me dejo llevar por los demás...
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