martes, 14 de julio de 2009

Miércoles, 15-07-2009

Hoy he leído una frase que me ha gustado mucho: "Alimentar el cerebro con una información amplia y abundante es imprescindible para que pueda surgir la creatividad" (Carlos Alonso, profesor de psicología en la Universidad de Murcia)
Hace tiempo que nos hemos equivocado en las bases de la educación; en el Renacimiento, los que tenían acceso al conocimiento (no eran demasiados, si nos atenemos a las cifras reales de población) no se centraban en un área particular, con el objeto de especializarse. Picaban de cada materia lo necesario para nutrirse. A partir de ahí, creaban...
Buscar lo novedoso, lo único e inigualable, es, como poco, una acción absolutamente narcisista. Ayer me dijeron que había 6 mil millones de habitantes en el planeta tierra. Actualmente. ¿Quién de ustedes tiene el ego tan grande como para creerse capaz de inventar cualquier cosa que ningún otro cerebro haya imaginado antes? Pero eso no nos ha de detener. ¡Adelante! ¡Vamos a formar nuestro mundo! Para ello, hemos de tener opciones, herramientas, utensilios. Las musas no fueron más que la racionalización de un impulso creativo. Todo está dentro de nosotros. Y todo muere dentro si lo olvidamos ahí, como una sombra.

Es imposible encontrar una vida mejor si nos enquistamos en nuestra rutina. Todos aquellos que nos sentimos insatisfechos, luchemos por calmar el hambre de vientos nuevos, de paisajes remotos, de otros horizontes. Aprendamos de lo que la vida nos ofrece hoy. De quienes forman parte de nuestro mundo.

Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo, dijo Einstein. Miramos el presente con resignación, como si dios, el destino, el karma o cualquier otro ente intangible operara desde una dimensión desconocida. Nos quejamos, nos encogemos de hombros y seguimos adelante, igual que los burros que giran en la noria, con viseras en los ojos para no ver qué hay más allá. Esa actitud no nos beneficia. Si con lo que sabemos ahora no nos basta para acceder a un puesto mejor, a un lugar distinto, a un presente mejor (tengamos en cuenta que el futuro es una ilusión y el pasado un recuerdo), preguntemos a aquellos que antes lo han vivido y nos pueden orientar. Busquemos en los libros (imprescindible). En las palabras que otras personas nos regalan. Busquemos en las experiencias. Equivoquémonos.

Lánzate a la vida, siempre le digo a quien quiera escuchar. Sencillamente, vive.

Lo demás, sencillamente vendrá...

No hay comentarios:

Publicar un comentario